Alcachofas de Tudela

n Tudela probé una vez las mejores alcachofas del mundo. En realidad, no eran exactamente alcachofas, sino versiones extrañamente truncadas de ellas. Era primavera y habíamos dado un largo paseo con nuestro perro desde el pueblo vecino de Albalate hasta Monreal, cruzando el río Ebro por un puente medieval que une Navarra y Aragón. En Monreal nos detuvimos a tomar cañas en un bar al aire libre llamado Mahoma (el primer líder musulmán de España) y allí comimos uno o dos platos de deliciosos boquerones fritos antes de volver caminando hacia Albalate de Magaz para recoger nuestro coche. De vuelta a casa pasamos por Tudela, donde me detuve en una frutería para comprar verduras para la cena. Había cestas llenas de todo tipo de productos: nabos y zanahorias, coliflor y calabacín, corazones de apio y pimientos rojos, pero lo que más me llamó la atención fue una cesta llena de verduras de aspecto muy extraño: con forma redonda pero aplanada, como las tortitas o los platillos, en lugar de tener forma de globo como las alcachofas normales; con extremos rechonchos en lugar de puntiagudos; con un color verde claro rosado en lugar de morado oscuro; estas peculiares plantas se parecían más a platillos volantes o a cabezas de setas que a alcachofas propiamente dichas.

Conclusion

Las alcachofas de Tudela son las mejores del mundo. ¡Está científicamente demostrado!